DIETA A PARTIR DE LOS SEIS MESES

RAQUEL ADSARIAS FERRERA

Como ya comenté en mi anterior post el proceso de aprendizaje de hábitos alimentarios es especialmente importante durante los primeros años de vida ya que, además de facilitar un buen estado nutricional y un crecimiento óptimo, puede ayudar a consolidar la adquisición de hábitos saludables para la edad adulta. Debido a los nuevos cambios en la alimentación en el primer año de vida, me veo obligada a actualizar el post previo.

La leche materna es el alimento exclusivo y por excelencia en los menores de 6 meses, pero a partir de entonces se abre la puerta a la diversificación, hasta ahora de una forma ordenada y secuencial, y ahora planteada de una forma “liberalizada al gusto del consumidor”. Debe quedar claro que ésta no debe empezarse nunca antes de los 4 meses de vida.

La incorporación de nuevos alimentos se debe hacer de manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días (entre 3 y 5 días) para cada nuevo alimento y observando cómo se tolera. Los niños van adquiriendo destrezas manuales para alimentarse solos, beber de un vaso o una taza cogidos con las dos manos y comer lo mismo que el resto de la familia, con algunas pequeñas adaptaciones, como, por ejemplo, cortar los alimentos en pequeñas porciones y permitir que cojan la comida con los dedos, la pinchen con el tenedor o se la coman con la cuchara.

Como recomendaciones generales, se recomienda:

  • Dieta saludable y equilibrada basada en la pirámide nutricional centrada en frutas, hortalizas, legumbres, cereales e incluso carne, pescado y frutos secos molidos (nunca enteros, por riesgo de atragantamiento).
  • No añadir azúcar, miel ni edulcorantes.
  • Evitar la sal en la preparación de las comidas, así como ofrecer alimentos muy salados (verduras en vinagre y determinadas conservas, carnes saladas y embutidos, dados de caldo y sopas en polvo).
  • Minimizar la pérdida de nutrientes en la cocción de verduras y hortalizas se recomienda cocer al vapor o hervir con una cantidad mínima de agua, así como procurar que la cocción sea rápida tapando el recipiente.
  • No hay una edad o un momento determinados en los que sea mejor incorporar los alimentos con gluten. Se pueden ofrecer, como el resto de alimentos, a partir de los 6 meses.
  • Se puede ofrecer el pan, la pasta y el arroz integrales, ya que son más ricos en nutrientes y fibras.
  • La leche de vaca no se debe ofrecer antes de los 12 meses.
  • Es aconsejable incorporar preparaciones diferentes de los triturados. Ofrecer los alimentos enteros (o en trocitos, según el tipo de alimento) permite que el niño pueda comer de forma autónoma y que disfrute de los diferentes sabores, texturas, olores y colores de los alimentos (esta práctica se llama alimentación dirigida por el niño, alimentación con sólidos o, en inglés, babyled weaning).
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A continuación les facilito un calendario orientativo de incorporación de alimentos:

 

En caso de cualquier duda sobre la inclusión de algún alimento o textura consulte con su pediatra antes de ofrecerlo.

Así pues, a disfrutar del descubrimiento de los alimentos en familia en un ambiente tranquilo y sociable. ¡Buen provecho!

08/06/2017

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Dr. Raquel Adsarias Ferrera
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